miércoles, 18 de marzo de 2009

Los límites de la comedia


"No se pruede bromear con todo", dicen. Ya sabeis de lo que hablo: bromas de mal gusto, temas escabrosos, faltas de respeto a las minorías... ese tipo de cosas. El problema que supone para un cómico el saber de qué se puede y de qué no se puede escribir material ha seguido una trayetoria parabólica en el tiempo. De la censura de la epoca dictatorial, pasando por el "todo vale" de los años del "destape" y finalmente la neocensura actual, a la que yo llamo "censura por sensibilidad social". Y es que ha llegado el momento en el que ciertos temas no es que se censuren en la tele, es que estamos empezando a censurarlos en la vida diaria, en la conversación con la peluquera. Temas que pueden herir los sentimientos de la gente, o eso dicen, o eso nos creemos. Hace poco he visto a un buen cómico pasarlo mal mientras representaba un bloque de material, a mi entender excelente, sobre homosexuales. Había una mesa entre el público perteneciente a esa opción sexual y, tras poner empeño en sentirse ofendidos, lanzaron sus protestas (con escasa elegancia, a todo esto). Tiene gracia el argumento de: "puedes bromear sobre homosexualidad, pero no puedes hacer bromas de alguien por el hecho de ser homosexual". Vamos a ver, llevo 20 minutos haciendo bromas de gente por el hecho de tener novia, por el hecho de estar casados, por el hecho de conducir un bus, por el hecho de tener relaciones heterosexuales, por el hecho de ser dependientas de tiendas de ropa.... pero no puedo bromear con alguien por el hecho de ser gay??? Que yo sepa ser gay es tan bueno o malo como conducir un bus o tener relaciones heterosexuales asi que... ¿qué cojones pasa? Pasa que la gente confunde humor con miting político o declaración de principios. Un cómico interpreta y representa situaciones cotidianas para, con la ayuda de la exageración, crear desenlaces humorísticos que no necesariamente son el reflejo de su ideología política o de su visión de la vida. El objetivo es hacer reir. Últimamente estoy pensando que actuar con un texto censurado es horrible (yo lo hice), pero peor es actuar líbremente ante un público con una mente censurada, que no se paran a escuchar al cómico cuando una de esas palabras mágicas aparecen en el escenario, porque para ellos es el momento idóneo para levantarse y reventar la actuación para así poder declarar en público su férreo compromiso con las minorías étnicas, los homosexuales o el pueblo palestino. Y lo peor es que dicen que esto es propio de una sociedad avanzada: la sensibilidad social. Antes los cómicos se podían adentrar en cualquier tema (os dejo un video de Eddie Murphy sobre los homosexuales en la época en la que el SIDA irrumpió en USA), tenían oidos escuchando, ahora, en la sociedad avanzada, los oidos empiezan a cerrarse. ¿Avance? ¿Seguro?

***El video esta subtitulado por un argentino por lo que os dejo unas aclaraciones (casi todas innecesarias pero bueno...):

concha: coño
boludo / boludez: tonto / tontería
cojer: follar (espero que la palabra no provoque sensibilidades ni ofenda a nadie)
se les para la verga: se enpalman (idem)
de boliche: de fiesta
The bus boys: grupo musical
Mr. T: Es el actor que interpreta a M.A. en El Equipo A.
Ralph Cramden: Personaje de la serie Honeymooners, un gritón conductor de autobus.
Ed Norton: Actor de películas como El Increible Hulk o El Club de la Lucha.
Jimmy Walker: Jugador de baloncesto poco agraciado

Abrid la mente...

domingo, 8 de febrero de 2009

Gato lindo busca dueño


Hoy mi novia ha asistido en directo al abandono de un gato a manos de un fulano (por no llamarle hijo de la gran puta) en plena carretera. Freno de mano, apertura de puerta, lanzamiento del animal y dulces sueños, de vuelta a casa. ¡Manda cojones!. El susodicho animal habita actualmente en nuestra casa, le estamos buscando nombre y nuevos dueños. Por el momento el infeliz tiene hogar, comida y algún que otro mimo, pero imaginaros lo que hubiera sido esta noche para él si mi novia no lo hubiera visto (o si le importara un carajo). Estamos hablando de un animal doméstico que permanecía quieto en el lugar en el que le abandonaron, en una inútil espera por la vuelta de su despreciable dueño. Desconozco los motivos que llevaron a este individuo a abandonar a este pobre animal pero, en sólo un par de horas de convivencia con este felino os puedo asegurar que no residen en la mascota en sí, un cielo de gato que no comete otro pecado que no sea ronronear al mínimo acercamiento humano. De momento, un par de salchichas y agua parecen haberlo consolado, y con un poco de cariño el gato ya vuelve a juguetear (deberíamos de aprender a valorar más las pequeñas cosas de la vida, los animales me asombran con lo poco que requieren para ser felices). Yo puedo comprender que llegado a un punto te sea imposible mantener a una mascota por motivos personales, familiares o lo que sea, pero creo que un abandono a pie de carretera no se puede justificar de ningún modo. Pienso que sería incluso más humano matarlo, porque un animal criado en una casa, y abandonado en plena carretera, es un animal condenado a morir de hambre o, con suerte, atropellado. Sé que llevo tiempo sin escribir en el blog, lo cierto es que últimamente tengo mucho trabajo y no paro de viajar (buenas noticias en los tiempos que corren), pero la verdad es que la vida de este gato bien merece que me ponga a escribir con el deseo de que alguien que esté buscando un gato lo lea y se ponga en contacto conmigo. Es un gato negro muy lindo con un rabo muy peludo (me refiero al extremo de su espina dorsal, no de su aparato urinario) por lo que creo que entre sus progenitores debe de haber algún persa o algo parecido. Lo dicho, si alguien necesita compañía felina (abstenerse malpensados) que no dude en pegarme un toque (o un emilio… ¡cutres!).

Lo que le deseo a ese desgraciado que lo abandonó es que algún vagabundo se corra en su frente. Sé que parece una situación un tanto improbable, pero todo es posible. Y sino pregúntenle a Dave Chapelle… (ver video a continuación jejeje).

lunes, 22 de diciembre de 2008

Pequeño gran hombre


Tengo un amigo de 3 años. Evidentemente no somos amigos porque coincidiéramos en el instituto, ni en la facultad, ni siquiera en la barra de ningún bar donde los dos pudiéramos jurar no haber estado. Nuestra historia es diferente. El hecho de que seamos amigos, eso sí, es mera casualidad, como ocurre en todas las amistades. La mayoría de los componentes de mi cuadrilla habitual de colegas (que lleva sin actualizarse desde que yo tenía 16 años, como el Partido Popular) tienen problemas con sus novias, con la hipoteca, con sus compañeros de piso,… las preocupaciones de mi nuevo joven amigo se limitan a ir al cole, tirarse una tarde entera sobando su propio ombligo, aprender nuevos insultos, ver dibujos en la tele o reírse de aquellos que tenemos que oler sus pedos. Sé que quizás no parezcan preocupaciones tan serias como las del resto de mis amigos, pero qué le vamos a hacer, él es así y a los amigos se les quiere tal y como son. Pensareis que no tenemos mucho en común, y en cierto modo es verdad, pero hemos aprendido a respetarnos y a saber que siendo tan diferentes, aún así podemos pasarlo bien estando juntos. Nos conocimos este verano en las fiestas de “piragües”, en el lugar que ha pasado a ser mi segundo hogar: Ribadesella. Hay que admitir que, en un primer momento, no nos caímos bien. Él me veía como el típico intruso que amenazaba su cuidada condición de protagonista de las vidas de todos aquellos que le rodean (siempre tan vanidoso), y yo no soportaba que no se sintiera asombrado ante mis ingeniosos trucos de magia (que si hacer desaparecer una moneda, que si adivinar una carta…. lo típico). Sin embargo, poco a poco, los dos asumimos que estábamos condenados a entendernos, dado que es mucho lo que compartimos y el tiempo es demasiado escaso y precioso como para malgastarlo llevándonos mal. Es por eso que dejé de ser algo molesto en su vida para pasar a ser algo con lo que divertirse mientras me molesta. Algo es algo. Es difícil cogerle cariño a aquel que disfruta si te pegas una hostia con una columna o si caes por un barranco, y resulta gracioso escuchar a la gente que, mientras el te acribilla a patadas y pone empeño en arrancarte una oreja, te dice que “hace eso porque te quiere”. Joder, menos mal que no me odia. Lo peor es que te lo crees, y a partir de ese día, si te da un bofetón o te tira del pelo, esbozas una sonrisa de gilipollas y piensas: “el chaval me adora”. Y así empezamos a hacernos amigos. Y es ahora, cuando más disfruto de su compañía, cuando más pienso en el futuro. Puede que nunca salgamos juntos de fiesta (seguramente yo ya no estaré para esos trotes), puede que no nos peleemos por ninguna chica (aunque en cierto modo ya lo hemos hecho), puede que no tenga que acompañarlo a casa los días que haya pasado demasiado tiempo en la barra y hasta es posible que no llegue a conocer a la que será la mujer de su vida, pero por el momento me conformo con estar ahí para recibir sus abrazos y, de vez en cuando, sufrir alguna de sus travesuras. Es lo bonito de tener un amigo de 3 años, no hay día que pase en el que no te sorprenda con algo nuevo: una palabra, un gesto, alguna argucia,… Lo triste es pensar que es posible que cuando crezca llegue a olvidarse de todo lo que hemos pasado juntos (la memoria del ser humano es tenue), pero que bonito es pensar que quizás estés siempre ahí para recordárselo. Para poder decirle a ese hombretón que pasa sus tardes fumando con sus colegas y lanzando piropos escasos de buen gusto a las chicas del pueblo, que si alguna vez algún crío de 3 años se le acerca y le ofrece su amistad, lo mejor es que se lo piense dos veces antes de rechazarla, porque puede que de esa forma se libre de muchas babas y de oler unos cuantos pedos, pero también puede que esté perdiéndose lo que podría ser una gran amistad. Y a este pequeño gran amigo le dedico este post. Para que algún día, cuando sea capaz, pueda leerlo.

Y para el resto de mortales os dejo este monólogo de JJ Vaquero, uno de los grandes de Paramount Comedy, para que os echeis unas risas. A disfrutarlo!!!

miércoles, 26 de noviembre de 2008

El largo y frío invierno


Ya está aquí. Para mi el invierno es un reto. Los hombres (bueno, los chicos, que aun no soy tan mayor) no llevamos bien el invierno. Sobre todo el primer invierno que pasas fuera de casa, sin tu mamá. He descubierto ciertas cosas que quiero compartir con vosotros para que no os pille infraganti como a mi. Primero está lo de ducharse. En invierno, la ducha, no mola. Pasas frío al desnudarte para entrar y ya no digamos para salir (de ahí que en invierno las duchas sean eternas, por alguna razón te cuesta asumir que ya estas limpio). Tras las duchas de invierno es cuando podemos ver nuestra habilidad para vestirnos en el menor tiempo posible, con esa siempre agradable sensación de dolor cuando los pezoncillos, convertidos ahora en agujas, rasgan por dentro la camiseta de Abanderado del todo a 100 que has decidido poner por dentro del jersey (todo glamour). Si en ese momento, en el que además el suelo (bajo 0) te da esa punzada gélida en los pies, te dieran una patada en los cojones, probablemente ni la notarías. En invierno resulta que hay que cambiar las sábanas habituales y poner unas más gordas. Ese tejido, amigos, se llama franela. Se diferencian porque son más suaves y porque es más difícil quitarles la mierda cuando se manchan. Si las habéis guardado de un año para otro seguramente hayan cambiado su blanco habitual por un color amarillento poco favorecedor. Si vivís solos os dará igual. Si vivís con vuestra novia comprareis otras (vosotros querréis las más baratas pero ellas os dirán que las baratas amarillean, así que comprareis las caras: al año siguiente por supuesto estarán amarillentas, discutiréis con vuestra novia… y de nuevo comprareis las caras). También está lo de la funda nórdica. Que son geniales, pero cuando lo grueso que llevan dentro se mueve, ningún chico es capaz de colocarlo en su lugar original, y se convierte en una especie de cúmulo de bollos que, de todas formas, abriga. Otra característica de la funda nórdica es que tienen una parte de arriba y una parte de abajo, aunque eso, los chicos, no lo saben. La última vez que mi novia vino a mi piso me advirtió que estaba poniendo mi cabeza donde van habitualmente los pies. También está lo de los calcetines, que en el caso de los chicos no es ningún cambio, porque llevamos calcetines de invierno todo el año. Ningún chico que se precie usa calcetines finitos en verano. Esos son solo para bodas y entrevistas de trabajo. Luego están esos calcetines de lana que te regala tu abuela que normalmente usas como zapatillas, tanto en invierno como en verano, hasta que pierdes uno de los dos. Lo lógico sería tirar el que queda, pero los chicos lo guardamos debajo de la cama, junto a los juegos de mesa de los que perdimos los dados, las pilas usadas, las revistas caducadas y las cartas sin abrir del banco. Luego está lo de la “ropa de invierno”. Por mucho que crezcas este concepto sólo lo domina tu madre y, con el tiempo, tu novia. Aquí siempre surgen discusiones del tipo: “Sé que esta camiseta es de verano, pero me gusta y no quiero que me la guardes, por favor”. “Vale, no te la guardo”. Y una mierda… En cuanto te despistes hará compañía a las chanclas y los bañadores en el trastero. Y olvídate de subir (o bajar, según tu vivienda) al trastero a buscarla; encontrarás de todo menos esa camiseta: botellas de whisky DIC mediadas que sobraron de tus fiestas de cumpleaños, candelabros, un patinete con las ruedas que ya no ruedan y, por supuesto, todas las camisetas de verano menos la que te gusta, es decir, las de propaganda. Todos los inviernos estas a punto de comprarte una de esas gorras que cubren las orejas por la broma, y siempre haces el chiste al probártelas en la tienda y decir que pareces un leñador, pero nunca la compras; pero por algún misterio de la vida, en verano, en el trastero, siempre que subes a buscar una camiseta de invierno que te gustaba y que no querías que te guardaran te encuentras una de esas gorras (y ropa de invierno de propaganda, es decir, jerseys de Jameson o J&B… y por supuesto candelabros). En invierno las chicas nos dicen cosas raras, como: “Me encanta que llueva y haga frío, para que nos quedemos en casita abrigaditos y oigamos la lluvia” (son así de románticas). Los chicos preferimos que haga buen tiempo, porque así tenemos, aparte de la opción de quedarnos, la de salir (somos así de prácticos), pero nunca lo mencionamos, simplemente os decimos: “¿verdad que sí?, lo vamos a pasar genial”, porque para un chico, quedarse en casa con su novia, significa un incremento de las probabilidades de echar un polvo (de nuevo, somos así de prácticos). En invierno ponen Wilow (o como se escriba). Y, para los más pequeños: que no os engañen, los reyes magos existen, lo que pasa es que murieron hace más de 2000 años y por eso os compran los regalos vuestros padres (no quisiera yo quitarle la magia a estas fiestas).

Y para terminar os dejo con algo más serio (aunque siempre con la chispa del humor). El tema del matrimonio entre homosexuales esta en la boca de todos y más de una vez me han pedido mi opinión. La verdad es que yo lo tengo bastante claro; tan claro como Ellen Degeneres, cómica de alto rango, y poseedora del título de lesbiana más popular de Estados Unidos. En menos de 3 minutos os va a explicar lo que a mi me llevaría un par de soporíferas horas de debate.

viernes, 14 de noviembre de 2008

¿Cuánto vale tu vida?


No voy a decir que no me dolió la muerte de los dos soldados españoles en Afganistán ni mucho menos. Mi más sincero pésame a sus familias. Pero eso no evita reflexionar ante la hipocresía que se esconde tras este tipo de noticias. ¿Cuánto vale la vida de una persona? Me he puesto a pensar y creo que la vida de una persona tiene un valor directamente proporcional al Producto Interior Bruto de su país de nacimiento y/o residencia. Esto explica que por ejemplo se escuchen noticias como esta: “3000 muertos en un terremoto en Indonesia, entre ellos 3 turistas alemanes, un español y dos norteamericanos”. Noticias del estilo se leen a menudo en los periódicos (cada vez que hay un terremoto en Indonesia, es decir, a menudo). Es como decir que han muerto 2994 mindundis y 6 personas “de valor“. Aquí han muerto 2 soldados y todos los líderes mundiales han llamado a nuestro presidente para darle sus condolencias. En el Congo mueren cientos todos los días y la ONU aun hace poco que se dignó en ir por allí a ver qué coño pasaba. Me pregunto si en El Cielo (si es que existe, pero eso es otra pregunta diferente) usarán los mismos criterios que gobiernos y noticiarios. Es decir, que me imagino a San Pedro en la puerta del tugurio, cual portero de discoteca, pero en vez de largar a la peña por llevar calzado deportivo sería en plan: “Lo siento Obikwelu, con ese PIB no pasas. De paso que te marchas dale la buena noticia a Mkudo, el último yacimiento de diamantes descubierto en Sudáfrica le ha puesto en el Top 20 del PIB mundial, así que ya puede salir de la cola de los gorrinos y pedir una entrada con consumición”. Viendo como gestiona el planeta no me extrañarían nada este tipo de procedimientos por parte del Creador. Y ya poniéndome a investigar he deducido (y a datos contrastados me remito) que mi vida vale la mitad que la de un noruego y tres veces la de un brasileño. Pero si lo que quiero es fardar he de decir que para gobiernos y noticiarios (y, quien sabe si para San Pedro) mi vida vale 30 veces más que la de un ruandés y 100 veces la de un congoleño. Este tipo de cosas te hacen valorar un poco más tu vida y darte cuenta de que por lo menos, si un terremoto te sorprende de vacaciones en Indonesia, el mundo entero se acordará de ti, como un héroe entre 3999 pobres desconocidos, simplemente porque has nacido aquí, y a pesar de que la catástrofe te pillara desnudo en el hotel compartiendo fluidos sexuales con una cabra autóctona. Porque el mundo no entiende de personas; entiende de PIBs, entiende de dinero.

Y todo esto me recuerda a la ya olvidada (e irónicamente inconclusa) guerra de Irak, donde los soldados de ambos bandos tenían vidas de valores desproporcionadamente dispares. Todos vimos esos lujosos funerales de soldados yankis y las fosas de tierra donde amontonaban a los irakíes. De esta guerra y de otras cosas os habla Bill Hicks en este video que os dejo. Aclaraciones: Ted Turner es el fundador y “dueño” de la CNN, el canal de noticiarios más popular en USA (y en prácticamente el mundo entero) y está casado con Jane Fonda (actriz y profesora de aerobic televisiva ocasional).

martes, 21 de octubre de 2008

Hurtos... y otras tropelías


Las vacaciones se han terminado. Ha sido un paréntesis necesario pero la verdad es que ya tenía ganas de volver a dar el callo, que estas cosas como se dejen de lado es difícil recuperar el ritmo. Como ya os adelanté me he ido de viaje por Francia, aunque mi ambición me ha llevado a extender la aventura a Italia: sí, San Remo. De todos los destinos ha habido uno en particular que me ha dado mucho que pensar: Mónaco. Resulta extraño pasearse por una ciudad (pueblo por su tamaño, pero el glamour impide darle tal acepción) donde los Ferrari son tan habituales como los SEAT en Coruña y el que tiene un BMW Serie 3 es que las está pasando putas o que se va de bohemio entre sus colegas (o eso o es el coche de la ama de llaves: sí, en Mónaco siguen existiendo amas de llaves). Un servidor conducía un Golf diesel (con mucho orgullo, a pesar de que casi nos escupían al vernos pasar), se alojaba en hoteles recomendados por una guía de “turismo económico” y se limpiaba los dientes con gel de baño (la pasta de dientes, un olvido como otro cualquiera al hacer el equipaje). Al principio la sensación es de asombro y de curiosidad al 50%, pero pasadas unas horas de ver a la gente tirando dinero en tragaperras, despilfarrando gasolina en hacer macarradas con sus Lamborghinis, y cobrándote los refrescos a 5€ (si buscas bien y encuentras el bar indicado)… pues la cabeza se pone a pensar.. y las manos a trabajar (robo de camiseta de recuerdo incluida). Y es que robar en Mónaco… eso no puede ser delito, al menos para un muerto de hambre como yo. Yo entiendo que alguien se sienta mal por robarle a la frutera de su pueblo o por atracar a los niños a la salida de un colegio (aunque todos lo hemos hecho), pero cuando la dueña de una tienda de recuerdos calza unos Manolo Blanik y te da la hora por su Rolex... pues 25€ por una camiseta para bebes de propaganda del circuito los va a pagar San Cristóbal. No os voy a decir que me sienta orgulloso de haber robado (aunque así sea) pero desde luego “culpable” no se acerca lo más mínimo a la sensación posterior al acto delictivo. Lo peor del asunto es que robar, amigos míos, engancha, y sino que se lo digan al propietario del hotel donde nos alojamos en San Remo. Lo de las toallas es casi un clásico dentro del turista español medio (por supuesto fueron “a la saca”), pero yo ya estaba mirando los cuadros. Al final no lo hice porque me estaba imaginando la conversación con el recepcionista a la hora de abandonar el hotel tras el probable aviso por parte del servicio de habitaciones de los actos cometidos en la habitación:
“Siñore, antes de marchare, podería abrire la sua maletta”
“Mmmm no”
“Ma… per qué?”
“Porque dentro van las toallas y los cuadros y me da cosa que los veas”
En el siguiente hotel, en Marsella, debieron de recibir noticias del personal del hotel de San Remo, dado que nada más entrar en la habitación nos sorprende ver el mando de la tele hábilmente amarrado con un cordel de plástico a la pared. Al principio, y tratándose de turistas españoles (que es lo que éramos), me pareció normal. Pero luego, a ver que el mando a distancia no era universal (lo que significa que sólo sirve para esa televisión) me puse a pensar: ¿de verdad creen estos gilipollas que si alguien tiene cojones para robar la tele y meterla en una maleta entre calcetines y compresas del Carrefour, va a tener problemas para cortar el cordelillo del mando a distancia?
Y para rematar el viaje lo vivido en los Pirineos franceses, en un pueblo perdido de la mano de Dios al que llegué en noche cerrada tras abandonar la autopista (autoroute en gabacho) debido a mi escaso dominio de la adicción por la nicotina unido a la prohibición de la venta de tabaco en áreas de servicio. No os podéis imaginar lo que es llegar a un pueblo parecido al Salem´s Lot de los libros de Stephen King, oír el repicar de campanas a muerto en la iglesia del pueblo (verídico) y aparcar frente a una roulotte donde dos señoras cocinaban pizzas robando la luz de la farola adyacente. “¿Dónde puedo comprar tabaco?”, pregunté tras explicarles que era español, en una delirante conversación donde tuve que referirme a iconos como Fernando Alonso o el Camino de Santiago para hacerme entender. “Sé fermé” (no sé como se escribe pero en cristiano viene a ser que “esta cerrao”). Resulta que en Francia a partir de cierta hora no se vende tabaco (habrán comprobado que se joden más los pulmones por la noche o algo así), pero a un adicto como yo la legislación no le frena el ansia por un pitillito, así que me adentré en el pueblo en busca de un traficante de cigarrillos. No se cómo acabe dando tumbos por en medio del velatorio que daba sentido a las campanadas, con una cara de zombi más creíble que la del homenajeado en dicho evento. Aun así, por alguna razón me daba cosa pedirle tabaco a la viuda así que volví a la roulotte de las usurpadoras de la energía eléctrica municipal, que muy amablemente me invitaron a un cigarrillo tras piropear la capital de mi país, que según ellas era Barcelona. En ese momento, viendo su nivel de conocimiento de mi cultura e idioma, supuse que de la anterior conversación habrían deducido que me hago llamar Fernando Alonso y que estaba haciendo el Camino de Santiago (evidentemente creerían que no tengo un buen sentido de la orientación, y que sobreestimo mis habilidades al volante). Si os digo la verdad… toda esa ambientación lúgubre (casi terrorífica) nos dejó acojonados durante todo el viaje de vuelta (grito de terror adolescente desproporcionado en los baños de un área de servicio de Irún incluido). Ahora, en casa, ya me siento a salvo… pero no paro de mirar de reojo los pocillos del dinero de las propinas en los bares y miro pensativo la farola que cuelga al lado de mi balcón. Y es que viajando se aprende mucho…

Y para vacaciones animadas las de Richard Prior en África. Echadle un vistazo a esta rutina de uno de los clásicos del Stand-up comedy:

miércoles, 8 de octubre de 2008

McCain (y mis vacaciones)


Siento mucho no haber escrito en tanto tiempo pero hasta los cómicos, de vez en cuando, merecemos unas vacaciones. Ha sido genial volver a Galicia, reencontrarme con mi público de La Oficina y, además, poder quitarme la espinita de volver al Pub D´Anton, donde hace años quedé finalista en su concurso de monólogos, lo que constituyó uno de los eventos clave que me han llevado a estar donde estoy. Ambas actuaciones fueron una delicia para mí (y espero que para el público).

Dado que esta semana continúo mis vacaciones (destino: Francia), me gustaría comentaros algo, a aquellos que me echáis de menos (de alguna forma) en este foro. La primera es manifestar públicamente mi apoyo a Obama para las presidenciales de EEUU pero, eso sí, dejar claro que si alguien aquí le esta echando huevos para ganar… ese es McCain. No es que McCain se este dejando el alma en la campaña electoral, no es que tenga ideas brillantes pero es que… es que se muere, joder!!. El tío tiene 80 años (o más), declara que está enfermo de cáncer, se recorre un país que es de grande cómo nuestro continente entero bajo la presión de ganar unas elecciones y la gente tiene la caradura de decir que no esta de acuerdo con sus opiniones. Joder, en el estado en el que está ya es bastante con “tener” opiniones. Un paisano normal en esas condiciones es incapaz de hacer la jodida lista de la compra. Que me imagino a la mujer de McCain desesperada, comprando pañales para su marido que “quiere ser presidente de los Estados Unidos de América”. Yo digo: Ole tus huevos McCain!!!. Que sus colegas están viendo obras públicas o jugando al mus, pero él tiene un sueño y la esperanza es lo último que se pierde. El fulano piensa: “en condiciones normales no tengo ninguna posibilidad, pero en USA, y ante un rival negro, la cosa promete”. Y como vicepresidenta escoge a la Gobernadora de Alaska, que tiene muy buena fama por la estupenda gestión que hizo en dicho Estado. Claro, tiene que ser superdifícil gobernar una región que en un 80% es bosque y nieve, pero entendedle, no va a poner como segundón a alguien capaz de hacer más cosas que él, así que la elección me parece acertada. “Es que menudas cosas dice McCain, se le va la olla!!”. Claro que se le va la olla, cabrones!!! Lo raro es que a estas alturas siguiera haciendo sumas “llevando” sin calculadora o dando bien las vueltas en el estanco. Obama parece favorito pero… ¿quién sabe?, los jóvenes cada vez pasan más de la política (cosas de las eternas desilusiones del pasado), pero los ancianos tienen mucho tiempo libre y una figura en la que verse reflejados… McCain aún no está perdido… y mientras hay vida hay esperanza (nunca mejor dicho).

Es que USA es otro mundo. De hecho es el único país del mundo donde no juegan al fútbol… juegan al soccer (que es el mismo deporte pero practicado con más torpeza). Aún recuerdo cuando por fin llegaron a octavos de final en una Copa del Mundo de fútbol… y más aún lo recuerda Robin Williams, que nos deja en este video sus impresiones acerca de este deporte, tan extraño para la mente americana.